
Parece
que la educación, hoy, se orienta
prioritariamente al estudio de
contenidos que el alumno debe aprender
para luego demostrar, por medio de un
examen, lo que sabe, aunque sea
memorísticamente.
Quienes rechazan las
políticas sobre educación orientadas por
evaluaciones estandarizadas, afirman que
el teach to the test, es decir, enseñar
para ser examinado, es un gran fracaso
educativo.
Está claro que la instrucción es
necesaria, pero las leyes que sólo
tengan a ésta en cuenta, no lograrán
formar una sociedad educada.